El Arte de la Intimidad
Un encuentro somático de 6 horas para parejas que ya participaron en El Arte de la Intimidad y sienten que es momento de soltar lo que se ha ido acumulando entre los dos.
Zaki Raheem · Co-facilitador
Una invitación a despejar el espacio entre ustedes.
Tal vez recuerden cómo se sentían al terminar el primer encuentro. Algo se ablandó entre ustedes y, por un tiempo, se miraron con otros ojos.
Después volvió la rutina. El mismo comentario sobre los platos sucios, ese tono que cae mal después de un día largo, la discusión que ya se saben de memoria de tanto repetirla. Nada de eso es grave por sí solo, pero con los años se va sumando y forma una capa silenciosa de distancia y resistencia hacia el otro. Sin darse cuenta, empiezan a reaccionar más a la historia que se han armado sobre su pareja que a la persona que tienen delante.
Debajo de todo eso, el amor casi siempre sigue ahí. Lo que pasa es que cuesta más llegar a él con todo lo que no se ha dicho y con lo que cada uno ha cargado a solas. El Arte de la Intimidad: Despejar el Espacio es un día para soltar parte de ese peso, mirar con honestidad lo que le toca a cada uno en los patrones que se repiten y volver a encontrarse con menos cosas de por medio.
"A veces lo que vemos en nuestra pareja es algo que venimos cargando desde mucho antes de conocerla."
Para parejas que vivieron el primer encuentro y quieren seguir profundizando.
Puede ser que algo se haya abierto ese día y quieran ir más allá. O puede ser que el día a día los haya devuelto a la rutina y, con ella, a las discusiones comunes, y sientan que detrás de eso hay algo que vale la pena observar.
En cualquiera de los dos casos, se quieren, sienten que su relación es lo suficientemente firme como para sostener algo de incomodidad, y quieren aprender herramientas para atravesar y liberar lo que se va acumulando entre ustedes, en lugar de seguir esquivándolo.
Si se reconocen en esto, este encuentro es para ustedes.
Lo que hay debajo de la cercanía que ya encontraron.
El primer encuentro les dio las bases para estar realmente presentes el uno con el otro y conectar a través del cuerpo y los sentidos. Este segundo encuentro parte de ahí y trabaja con lo que, en el día a día, se interpone en esa cercanía. El día empieza con un momento para honrarse, pasa por lo que cada uno carga y termina de vuelta en la cercanía, para que se vayan más livianos de lo que llegaron.
Todas las prácticas de este día son nuevas. Se apoyan en la presencia y la conexión que cultivaron en el primer encuentro, y desde ahí los llevan a un lugar más profundo.
Lo que se acumula sin hablarse es una de las maneras más silenciosas en que se apaga el deseo.
Las investigaciones sobre parejas encuentran una y otra vez que lo que más desgasta una relación con el tiempo no es un gran evento, sino las pequeñas heridas que nunca se resuelven y el hábito de criticar que crece alrededor de ellas. La calidez y la atracción del principio casi nunca desaparecen. Quedan tapadas por todo lo que se ha ido acumulando, y cuando parte de eso se despeja, muchas veces vuelven solas.
Una relación íntima toca partes de nosotros que pueden pasar años dormidas. Miedos, inseguridades y necesidades que nunca fueron atendidas aparecen justamente con la persona que más nos importa, porque con ella hay mucho más en juego. La relación no crea esas heridas. Lo que hace es darles un lugar donde por fin pueden salir a la luz.
Por eso, en este encuentro no buscamos que dejen de activarse el uno al otro. Trabajamos con lo que pasa en ese momento, cuando cada uno puede notar lo que se mueve por dentro antes de convertir a su pareja en el problema, y preguntarse qué parte propia se está tocando. Con práctica, esos momentos dejan de alejarlos y se convierten en una oportunidad para conocerse mejor y volver a encontrarse.
- ◆La discusión de siempre pierde fuerza, y encuentran más rápido el camino de regreso.
- ◆Reconocen sus propios detonantes antes de que se adueñen de la conversación.
- ◆Dejan de responsabilizar a su pareja por emociones que empezaron mucho antes de conocerla.
- ◆Queda más espacio para la ternura y el deseo, porque hay menos cosas estorbando.
- ◆Se llevan prácticas a las que pueden volver cada vez que algo empiece a acumularse de nuevo.
Un trabajo así de profundo vale la pena, y también les va a pedir algo.
Queremos contarles exactamente qué es, para que, si deciden venir, lo hagan con plena conciencia.
Cómo cuidamos este espacio.
Belén y Zaki
Es la primera vez que ofrecemos este encuentro, así que en lugar de testimonios de otras parejas queremos compartir el nuestro. Llevamos doce años juntos, y hace cinco empezamos a hacer juntos trabajo de intimidad consciente. Todas las prácticas de este día las hemos aprendido e incorporado a lo largo de estos años, a partir de nuestro estudio y práctica de tantra y neotantra con distintos maestros y maestras en California, México, India y Bali. Han cambiado nuestra manera de atravesar los conflictos, desde cómo entramos a una pelea hasta cómo nos volvemos a encontrar después.
"Este trabajo me enseñó a hacerme cargo de mis propias emociones y del trabajo interior que necesito enfrentar y sanar primero. Cuando lo hago, llego a Zaki viendo con más claridad y con menos carga, y podemos trabajar los desafíos que compartimos como pareja, ya sea con nuestras familias o en las formas en que nos activamos el uno al otro cuando no estamos de acuerdo en temas importantes para nuestra relación, como el dinero y el sexo."
"Una de las cosas más difíciles que he aprendido como esposo es que amar profundamente a alguien no significa saber automáticamente cómo tener intimidad con esa persona. Lo que más me ha sorprendido de estas prácticas es lo divertidas que pueden ser, y al mismo tiempo cómo me retan a ser más vulnerable, a bajar el ritmo y a ver de verdad a Belén. Han transformado nuestra forma de comunicarnos y de conectar, y me recuerdan que la intimidad no es algo que se logra una vez, sino algo que seguimos eligiendo y cultivando juntos."
Las prácticas que les ofrecemos en este encuentro son prácticas clave que usamos en nuestra relación cuando algo empieza a acumularse entre nosotros.
Por qué creamos este encuentro.
Llevamos doce años juntos. Nuestro amor empezó de forma fácil y, con el tiempo, se ha puesto a prueba varias veces, como pasa en casi todas las relaciones grandes. Algunas pruebas han sido monumentales, como cuando enfrentamos un conflicto con una parte de nuestras familias, o cuando tuvimos que decirle adiós a nuestra hija. Otras han sido menos graves o más silenciosas, y aun así nos han retado a su manera, como cuando nos planteamos cambios profesionales o inversiones que movieron el equilibrio que teníamos, o más recientemente, cuando decidimos mudarnos de Washington D.C. a Silicon Valley y empezar de cero.
Llegar a los 40 también nos ha movido y retado de nuevas maneras. Nuestros cuerpos están cambiando, y no solo en las arrugas o en la forma. También sentimos otra energía y cambios en las hormonas y el metabolismo, y estamos aprendiendo a quererlos otra vez tal como son ahora. El deseo también cambió. Muchas veces uno de los dos busca cercanía cuando el otro está en otra sintonía, y hemos tenido que aprender a encontrarnos a pesar de esa distancia sin tomarla como señal de que algo anda mal.
Cada una de esas etapas fue dejando algo entre nosotros, casi siempre heridas pequeñas de las que nunca hablamos del todo y que después volvían en forma de la misma pelea de siempre. Las prácticas de este encuentro son las que nos ayudaron a despejar eso y a volver a encontrarnos. Las hemos ido aprendiendo de distintos maestros y maestras en diferentes partes del mundo, y cada una la hemos probado en nuestra propia relación. A medida que las hemos integrado y se han vuelto parte normal de nuestra vida juntos, hemos visto cómo nuestros conflictos toman otro color, porque confiamos en que estas herramientas nos permiten atravesarlos desde un lugar de mayor consciencia.
Creamos Despejar el Espacio a partir de nuestra propia vida juntos. No lo tenemos todo resuelto, y seguimos usando estas prácticas en casa. Queremos compartirlas con parejas que saben lo que es seguir juntos después de atravesar mucho y que están listas para soltar parte de lo que eso ha dejado.
Lo que quizás se están preguntando.
Un día para soltar y volver a encontrarse.
Domingo 10 de enero de 2027 · 12h00 a 18h00 · Las Cuevas del Ilaló, Quito · US$298 por pareja · Cupo limitado a 8 parejas que ya participaron en El Arte de la Intimidad
¿Dudas? Escríbannos por WhatsApp o a belen@intiphlora.com
Política de cancelación: reembolso completo hasta 14 días antes del encuentro. Después de esa fecha, el valor queda como crédito para un próximo encuentro.